Como escriben los jóvenes hoy en día
La comunicación escrita está por todas partes: vivimos entre mensajes de texto, correos, tuits, publicaciones de Facebook, comentarios en línea y para de contar. Escribimos todos los días. A pesar de este ejercicio diario, parece que nuestra ortografía no ha mejorado, sino todo lo contrario. Miremos donde miremos, los errores ortográficos son cada vez más comunes y la peor parte es que pueden perjudicar seriamente tu credibilidad profesional.
Algunos errores son imperdonables y hasta pueden dar (a veces de manera equivocada) la impresión de falta de capacidad o inteligencia. Por ello, es esencial dominar el plural (“hubo problemas” y no “hubieron problemas”), el participio (“he encontrado” y no “e encontrado”) y la concordancia verbal (“me gustan la creatividad y la autonomía” y no “me gusta la creatividad y la autonomía”). Por otra parte, hay errores que son cuestión de sentido común: por ejemplo, escribir que “herrar es humano” no tiene demasiado sentido (a menos que estés enviando una candidatura para trabajar como herrero).
Por supuesto, podemos conocer las reglas de la conjugación verbal y aun así cometer errores por falta de atención. Sin embargo, este tipo de faltas debería detectarse durante una relectura. Si están presentes en tu correo, es señal de descuido o prueba de que no lo releíste. Esto puede llevar a los demás a preguntarse si deberían confiar en alguien tan negligente.
Para concluir, opino que algunas personas con mala ortografía se justifican con argumentos como: “No es tan grave”, “todos cometemos errores” o “lo que importa es el mensaje”. Sin embargo, como hemos mencionado, las faltas de ortografía pueden perjudicar seriamente tu carrera y tu credibilidad. En España, la buena ortografía es un importante indicador social. Saber escribir se considera una señal de inteligencia, seriedad y fiabilidad. También es el sello de un pensamiento bien estructurado, pues demuestra que hemos comprendido bien la lógica y las reglas del idioma.
Comentarios
Publicar un comentario